martes, 28 de febrero de 2012

Misterio lunar

Mi psicólogo se pregunta el motivo de las erecciones que sorprenden mi sexo al mirar la luna llena.

Seguramente es porque no te ha visto aún aullar desnuda a esa luz redonda que  ilumina  pálidamente nuestras noches.

jueves, 2 de diciembre de 2010

El presagio

Siempre miraba al cielo en busca de un presagio que cambiara su destino. Un día vio una estrella fugaz, pero la confundió con un jet privado y siguió siendo miserable.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Dichosos

Encontrábase ella de dicha invadida hasta el fondoy dicha, implacable, deseaba ir más adentro.

martes, 28 de septiembre de 2010

La presa

  El cazador se volvió presa. La bestia que devoró su carne a besos, para evitar la amargura de sabor culposo, antes de tragarse el último bocado, decidió escupir el corazón.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Anucio Clasificado V

¿Ama a su pareja? No deje que la muerte los separe. Con el nuevo “Paquete Romeo y Julieta” al adquirir su féretro y le regalamos el de su amada.
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 Sólo en Funerarias Feliz Viaje, 
confort para una muerte en pareja.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Calipso y el amor perdido

  Nota sobre hacedor:

El hacedor de miniaturas ha caído enfermo. Desde que los ladrones del tiempo le prohibieron juguetear con la musa al darse cuenta que impúdicamente le soplaba micros al oído, su vitrina se ha visto despoblada.

 Por fortuna hace poco el hacedor y la musa tuvieron un encuentro amoroso de extensa duración.
Así nació este cuento. No es tan breve como lo que se pública comúnmente, pero muy en el fondo verán que tiene alma miniatura.

Calipso y el amor perdido.

I
Penélope teje en silencio, de vez en cuando dirige su mirada a la cuna de Telémaco, esquivando la mirada de Ulises que le incrimina con paciencia las ojeras de noches en vela, las arrugas angustiosas de los días que pasó en su búsqueda, los senos marchitos durante su espera.
Ulises sabe que si Penélope acaricia su tejido mirando hacia la cochera, es por que recuerda a Eurímaco, el de brazos fuertes, invitándola a olvidar a su niño amante perdido y subir a su moto para acompañarlo a vagar por siempre entre carreteras y bares. No se lo reprocha. Él también recuerda con añoranza y lamento la vulva caliente de Calipso en su boca, su ombligo de olor a perfume importado y sus quirúrgicos senos perfectos implorándole a llantos “No te vayas”.

II
Calipso sabe que ya no regresará Ulises, por eso dejó de inyectarse botox, de aplicarse cremas y colorear sus canas. Ahora mira en el espejo sus huesudos pómulos forrados de piel, adelgazada de tanto estirar, mientras platica a su cotorrito:
-         ¡Ay, Mambo. Tenía el ojo morado y le escurría sangre por la boca! Yo lo subí al auto antes de que se lo llevara la policía, que trepaba a diestra y siniestra chamacos revoltosos a la patrulla. Cuando le limpiaba las heridas me dijo que era una señora muy bonita. Su piel era áspera, pero sus ojos inocentes.
Me contó en la cena de un tal Paris de su secundaria, que le había bajado la novia a su amigo, por eso empezó todo el pleito. Luego me preguntó cuándo regresaría a su casa. Yo sabía que él era el hombre de mi vida, por eso le regalé el más adictivo de los videojuegos y se pasó la noche pegado a la pantalla mientras yo lo contemplaba. Antes de que se durmiera del todo, le dije al oído “Quédate conmigo y conocerás la vida eterna.”

III
Telémaco Despierta y se descubre solo, tan lejos de los brazos de su madre como nuca antes. Ulises lo comprende, él también lloró maldiciendo la distancia que le separaba de Penélope y fue por su llanto que Calipso lo encontró para informarle que era libre de irse.
-         ¡No te creo! ¿Qué planeas?
-         Ulises, mi pequeño héroe. Tú sabes que me eres más valioso que la vida, por que tú le das valor a ella. No quiero que te vayas, pero no te quiero triste.
Todavía no entiende por que lo dejó ir Calipso, tampoco porqué él la abandonó. Maldecía la distancia que le alejaba de Penélope, pero ahora, a su diestra, la sentía aun más distante.
-         Voy a dar la vuelta.- Avisa.


IV
-         Esa noche llegue tarde por un trabajito que me había encargado “el Zeus”. Cenamos pizza. Yo hubiera preferido una ensalada de frutas tropicales, algo más sensual, tú me entiendes, Mambo, pero la pizza con leche era su comida favorita. Yo sólo llevaba puesto mi brassier de perlas y este camisón… que por supuesto, antes me lucía mucho mejor. Quería mostrarle que estaba depreciando el cuerpo de alguien capaz de comprar la belleza eterna, a cambio de una mujer que el tiempo llenaría de arrugas y grasa en zonas no deseadas.
¿Crees que sigo siendo bella, Mambo? Ya sé que así no, pero con un poco de maquillaje, ocultándome estas canas y bajo un vestido escotado… todavía puedo seducir a un púber de secundaria, ¿no crees?


V
-         Lo siento. Yo no hablo con maricas.- Y le azotó el pedazo de lámina con que cerraba su puerta a medio centímetro de la cara.
A decir verdad, él hubiera hecho lo mismo. Desde que se conocieron, justo antes de que aquél se llevara a la mujer que esté no había visto en tres años a recorrer el mundo en motocicleta, Eurímaco y Ulises supieron que entre ellos habría todo menos una bonita amistad.
- Necesito pedirte un favor.
-¡Estás pendejo!
- Te conviene, voy a…
Las guitarras de “Iron Maiden” resonando desde la pocilga de Eurímaco asesinaron las aladas palabras de Ulises, que decidido a no quedar sin repuesta, rodó la “Harley” hasta donde el metalero pudiera contemplar como era rayada su salpicadura.
-         ¡¿Qué te pasa, animal?!- Salió encabronado.
-         Saldré de viaje y necesito que alguien me cuide a Peny. Ustedes se llevan bien ¿no?
-         ¿Es una trampa, desgraciado?
-         Quería ver si me hacías el favor.
-         Ve a chingar a tu puta madre.- Se metió de nuevo y Ulises partió con la conciencia tranquila.

VI
-         Bésame, dime que soy bella y te comprare los juegos que quieras, te mostraré placeres que aún no imaginas y te dejaré comer pizza con leche.
-         ¡Qué asco!
Tenía la piel áspera y los ojos inocentes, pero no era Ulises, sino un pobre imbécil. Calipso no se había sentido tan humillada desde el día en que la visitó el mensajero del ala tatuada.
-         ¡Quítate los pantalones, mocoso! Te la voy a mamar, a ver si cambias de opinión.
-         ¡Déjame!
Si no fuera por el pinche escándalo que hizo Penélope cuando perdió a su noviecito, “el Zeus” no hubiera sentido su anonimato en riesgo, ni hubiera mandado a su puto mensajero pistola en mano para obligarla a abandonar al único hombre por el que había sentido algo parecido al amor.
-         ¡Auch! No muerda, señora. Me duele.
-         ¿Todavía quieres regresar con tu mamá?

VII
Ulises ya alcanzaba a vislumbrar la mansión de Calipso, aquella con el poder para ser bella por siempre, la que un día le prometió vida eterna. Sabe que con sólo tocar a su puerta, obtendrá una vida de placeres y lujos, y que probablemente esta vez, si no es que el destino desea otra cosa, también encontraría una nueva presea, un amor de a de veras.
Pisa el tapete de bienvenida pensando que pide demasiado, temiendo que con el tiempo lo haya olvidado. Toca la puerta.

Silencio.
Vuelve a tocar.
Ella abre. El maquillaje no disimula del todo sus ojeras marcadas, sus senos tan firmes contrastan con la piel arrugada que se sume entre sus costillas, aún sigue oliendo a perfume importado. Sus ojos se extrañan al ver barbado al que siempre le fue imberbe, al ver las entradas en su cabellera, antaño abundante, pero reconoció su piel áspera y su mirada inocente. Al menos el uno para el otro todavía se eran bellos.
Ninguno conocía la palabra adecuada para el momento. No fue necesario, alguien más hablo:
-         ¿Ya me lleva a mi casa, señora?

domingo, 25 de julio de 2010

Premio Dardo y Blog De oro

El Hacedor de Miniaturas ha recibido su primer premio.
Se trata del Premio Dardo y Blog de Oro que Su tuvo en gracia otorgarme. Este premio tiene por objetivo dar a conocer las palabras de blogueros trascendentes a criterio de quien otorga.
Yo continúo la tradición pasando este premio simbólico a los siguientes blogs:

!Yo no como cuento¡ destacando su texto "La otra"
... Para leer Despacio por Los cuentitos de Scheherezade y otros más.
Bajo luz propia por Efímera
Quimicamente impuro por si mismo.
Insomnios y Palabras especialmente a "Únicos"

Espero que sus palabras trasciendan.

viernes, 23 de julio de 2010

domingo, 18 de julio de 2010

El Verdugo Vergudo

Cuentan que en la penúltima celda del calabozo, resguardado entre angostas y oxidadas paredes, doblemente cabizbajo se encuentra el Verdugo Vergudo.

Dicen que el suyo fue un parto de cuidado, pues en vez de asomar cabeza al mundo y así prevenirse de futuros peligros, nuestro cuasi trípode amigo se presentó a la vida anteponiendo su gran dote.

Aprender a caminar le resultó una magna labor, pues llevaba a él zurcido el obstáculo de todos sus tropiezos.

Quienes habitan los alrededores del palacio se han acostumbrado a arrullar a sus niños con el espeso llanto del verdugo, que mirando la luna recuerda los días de libertad en que corría con pantalones largos, y con el miembro amarrado a la pierna subía y bajaba colinas en compañía de otros niños que desconocían su secreto.

Él sabe que sí se encuentra preso ahora es por culpa de Anita, de los trece años que ambos cargaban entonces y de los senos nacientes que se translucían bajo su blusa con ayuda de la lluvia. Sabe que sí ella no lo hubiera besado, su falo no habría reventado las correas que lo ataban y que sí aquel momento se hubiera atrasado tan sólo lo suficiente para alejarse del templo, el sacerdote no le hubiera llamado bestia apocalíptica ni lo hubiera arrastrado del prepucio hasta los tribunales, donde doce cardenales lo acusaron de realizar pactos diabólicos y un par de hombres de ciencia resolvieron que su anatomía tenía raíz en el bestialismo practicado por su madre con un asno.

Sólo Anita, que le conoció antes el alma que el sexo, sabe que el Vergudo tiene nombre (Se llama Teofalo) y que aborrece su oficio. Sabe que la asfixia de aquella mujer en los tribunales fue tan sólo un tristísimo accidente. Ninguno de los dos sabía las consecuencias extremas que conllevaría el felatio. “Que en paz descanse su prostituta alma” reza.

Fueron ellos, los cardenales, quienes al contemplar el acto descubrieron con gracia la poderosa herramienta inquisidora que el Señor les había enviado.

El padre Toribio, aficionado a la mecánica y la metalurgia, se encargó de transformar el pene del vergudo en un artefacto de tortura multiusos: En ladrones se usaba cual horca, a las adulteras se les penetraba con funda de clavos, enhiesto empalaba a las brujas y flácido latigueaba a traidores. Importaba poco que Teofalo tragara llanto al ver su dignidad desmoronarse entre torturas, al verse transformado en el esclavo malvado de un monstruo al que repudia

Los juglares le apodaron el Verdugo Vergudo y contaron terribles historias sobre su persona, el tiempo se encargo de llevar su nombre al olvido, hay quien afirma que nunca lo tuvo. Hace pocos años un grupo de mujeres que le rinden culto fue a su rescate. Hasta la fecha ninguna regresa.
Y es que en estos entonces sólo sabemos que en verdad existe por que cuando el canto del búho se funde con su llanto, Anita canta en su mecedora una canción de viejos amores.

miércoles, 14 de julio de 2010

El retrato en el retrete

Miró al retrete y se encontró ahí dentro. Entre el agua y la mierda flotaba la sombra espesa de sus recuerdos.

        ¿Qué es el pasado sin memoria? – Se preguntó. El grifo goteante contestó: “Libertad.”

Jaló la cadena y vio su rostro deformarse en espiral.


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